EL ARTE GÓTICO
EVOLUCIÓN DEL
ESTILO
Como es
natural, tratándose de un estilo que vive más de tres siglos, la evolución de
las formas arquitectónicas góticas es grande, y, según es frecuente, esa
evolución se realiza en el sentido de su progresiva complicación y de su
creciente riqueza decorativa.
Después de
una etapa transitoria representada por el estilo cisterciense, suelen
distinguirse tres períodos principales, que corresponden en España
aproximadamente a los siglos XIII, XIV y XV.
En cuanto a
la estructura, pueden distinguirse en Francia, el país que marcha a la cabeza,
las etapas siguientes: Una inicial de iglesias con tribunas de la segunda mitad
del siglo XII. Otra correspondiente a los siglos XIII y XIV, de iglesias con
triforio, primero sólo con ventanas al interior de la nave, y después con fondo
de vidriera al exterior del templo. Y una tercera que comienza a fines del
siglo XIV, en la que se suprime el triforio, y el gran ventanal cerrado de la
vidriera ocupa toda la altura de la nave mayor hasta la cubierta de las
laterales.
Durante el
siglo XIII, las columnas adosadas a los pilares conservan toda su personalidad
y sus capiteles son independientes.
Es típico el
capitel formado por dos cogollos angulares y uno central, y los de hojas
diversas, muy separadas entre sí. No se pasa de la bóveda de terceletes y
sexpartita, y las tracerías de los ventanales se reducen a un círculo liso
sobre dos arcos apuntados o poco más.
La segunda
etapa es propiamente transitoria, en la que las formas se van complicando y la
decoración enriqueciéndose. Por ser la época en que los círculos se decoran en
su interior con arquillos, subrayándose con gran claridad y reiteradamente su
distribución radiada, se le ha dado por algunos el nombre de radial a esta
etapa.
En el último
período, la fusión de las columnas en el pilar es completa, y los capiteles, o
son minúsculos, o se unen en una faja corrida; las basas se disponen a distinta
altura. A veces los baquetones no se continúan en los nervios de la bóveda. La
traza de la bóveda se puebla de nervios secundarios curvos y de ligamentos.
Nacen las bóvedas estrelladas y reticulares, y se hacen grandes alardes
técnicos, labrándose algunas extraordinariamente planas. Aparecen los arcos
conopial, carpanel y escarzano, y la decoración geométrica flamígera, cuyo origen
es, al parecer, inglés, considerándose iniciada en Inglaterra a mediados del
siglo XIV, e introducida en Francia durante la guerra de los Cien Años. La
decoración vegetal, en particular la de cardina, es abundantísima, poblándose
de figuras animadas y llegando a rebasar las molduras que la encuadran. Se
introduce el tema de los troncos, la flor del cardo y la granada.
| Santa Capilla de París |
Expansión de
la arquitectura gótica
La influencia
de la arquitectura gótica francesa en el resto de Europa fue enorme. En España,
este estilo también está representado por las grandes catedrales urbanas, si
bien en el siglo XV la obra civil adquirió mayor importancia. Durante la etapa
del gótico clásico, la implantación de las influencias francesas a través de la
corte de Fernando III se refleja en las catedrales de Burgos, Toledo y León. A
pesar de ello, las catedrales españolas no fueron copias provincianas de los
modelos franceses, y en ellas se perciben características arquitectónicas y
decorativas propias de la cultura hispana, como la introducción de elementos
mudéjares. La más próxima a los prototipos franceses es la catedral de León,
terminada hacia 1280, que responde a los ideales clásicos de altura y amplias
superficies acristaladas con magníficas vidrieras. En el siglo XIV el mayor
desarrollo arquitectónico tuvo lugar en Cataluña y Levante, con ejemplos
destacados como las catedrales de Barcelona, Palma de Mallorca y Gerona. El
modelo de catedral en este área se adecuó a los postulados del sur de Francia,
por lo que se ha denominado gótico mediterráneo. Este estilo se caracteriza por
el predominio de la planta de salón —consistente en la disposición de naves a
la misma altura—, la diafanidad espacial, el aprovechamiento de los vacíos
entre contrafuertes para alojar capillas, la escasa iluminación y la supresión
de los arbotantes, lo que se traduce en exteriores macizos y sin esa tendencia
a la verticalidad propia del gótico francés más ortodoxo.
En Alemania
(que entonces formaba parte del Sacro Imperio Romano Germánico junto a otros territorios
de Europa central) el gótico también apareció a lo largo del siglo XIII, aunque
en una primera fase convivió con los esquemas románicos autóctonos. En 1248 se
inició la catedral de Colonia, que excedía en su altura interior a la catedral
de Beauvais y cuyo coro se inspiró en el estilo radiante de la catedral de
Amiens. Poco después se inicia la de Estrasburgo, en el siglo XIV la de San
Esteban de Viena y las catedrales de Praga, Friburgo y Ulm, que destacan por
sus esbeltas torres. También en Alemania se materializó el modelo de
iglesia-salón característica del gótico mediterráneo, como se observa en San
Lorenzo de Nuremberg (siglo XV).
En Italia e
Inglaterra la aceptación de los esquemas franceses se encontró con mayores
reticencias, de modo que su influencia fue escasa. Las iglesias florentinas y
las reminiscencias superficiales del gótico francés en las fachadas de la
catedrales de Siena y Orvieto son simples fases transitorias en la evolución
que condujo en Italia del románico clasicista a los inicios de la arquitectura
renacentista en la obra de Filippo Brunelleschi.
En
Inglaterra, la influencia de la arquitectura gótica francesa tan sólo se
manifiesta en dos ocasiones, una en torno a 1170 con la ampliación oriental de
la catedral de Canterbury y otra, a mediados del siglo XIII, en la abadía de
Westminster (comenzada en 1245), basada en el esquema general de Reims. Por lo
demás, los arquitectos ingleses desarrollaron su propio lenguaje gótico que
enfatizó la longitud y la horizontalidad. La girola poligonal o semicircular
francesa se sustituyó por una cabecera cuadrada, prolongada en ocasiones por
una rectangular Lady Chapel o capilla de la Virgen. Este acusado alargamiento
de la planta, a menudo determinó el uso de dos transeptos y la multiplicación
de nervios en las bóvedas, algunos de los cuales fueron puramente ornamentales.
El primer
gótico inglés (Early Style) está representado por la catedral de Salisbury
(comenzada en 1220; la torre y la aguja del siglo XV). La introducción de
tracería calada en la abadía de Westminster produjo una espectacular evolución
de estos elementos. El periodo decorativo subsiguiente (Decorated Style), con
su profusa ornamentación, cuenta con ejemplos como el coro de la catedral de
Lincoln (comenzado en 1256), el crucero de la catedral de Wells y la torre
octogonal de la catedral de Ely, entre otros.
datos curiosos:
En la edad
media no avían desarrollado las matemáticas así que lo único que tenían para
hacer las catedrales eran sus conocimientos de otras construcciones, también decían
que si ayudaba a construir la catedral, las personas tenían el perdón de dios